Ahora y siempre, los hombres y las mujeres por igual cargan con cientos de tabúes a la hora de hablar sobre sexo o fantasías que jamás llegarán a cumplir. Todo porque tienen miedo de que se les juzgue. Nunca faltará quien, a la hora de contar sus fantasías, sea tachado de degenerado o cochino, ni lo neguemos.
En estos días todos tenemos acceso a Internet y, gracias a este medio, ahora proliferan un sinfín de sitios donde el cibersexo está en pleno auge. Los motivos por los cuales hombres y mujeres, por igual, llegan a estos sitos electrónicos donde pueden convertirse en Batman o Gatúbela, tiene que ver directamente con la insatisfacción sexual que todos vivimos en nuestra realidad.
Antes que de comiencen a sentir prejuicio les podemos decir que cientos de parejas que están al borde de picarse los ojos han recurrido al cibersexo, por recomendación de sus terapeutas, para desfogar aquellas bajas pasiones que no se pueden volver ciertas en la realidad, salvando así miles de matrimonios. Para esta práctica virtual sólo hay que ponerse frente
a una computadora, con una cámara, para tener conversaciones en vivo con otra persona que comprenda aquello que ustedes necesiten para sentirse felices y plenos por completo. Si ustedes y sus parejas quieren probar esta nueva forma de aventura, póngase de acuerdo y, aunque estén en el trabajo, comiencen a escribirse cosas que los prendan. Los sitios electrónicos para hacerlo abundan, sólo hay que escoger uno atractivo.