Entre las pasiones de Peter Gabriel, este hombre renacentista que igual compone música, cocina y defiende las causas humanitarias, destaca su placer por hacer cine, ya sea como actor, productor o musicalizando filmes tan controvertidos como La última tentación de Cristo de Martín Scorsese o Birdy de Alan Parker. Ahora, después de 40 años de carrera artística y nueve discos como solista, Gabriel se dispone a dar una serie de conciertos a propósito de su nuevo álbum titulado New Blood (2011), la segunda parte del íntimo proyecto que inició con Scratch My Back (2010).
Para el inquieto británico, las películas muestran los rostros ocultos de la realidad y descubren cientos de sensaciones a quien las aprecia, justo como ocurre con la música.
Quizá, de no haber conocido a William Friedkin, director de El exorcista, la carrera cinematográfica de Peter Gabriel no existiría. Últimamente, Gabriel compuso melodías para la nueva temporada de Dr. House sin que le dieran ningún crédito, sólo por amor al arte.
Ahora la energía de este músico está puesta en sus conciertos, uno en la Ciudad de México, el próximo 23 de noviembre.