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El primer whiskey del día

Un gusto al paladar con piquete
EL PRIMER WHISKEY DEL DÍA Aunque en México bebemos “café irlandés” desde hace mucho, no lo hacemos del modo correcto, aquí te enseñamos a prepararlo (FOTO: Archivo EL UNIVERSAL )

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Redacción
| domingo, 8 de enero de 2012 | 00:10

No es un mito: los irlandeses beben como irlandeses. O sea: mucho y bien. No solo es que su vida gire en torno de las 5 de la tarde, hora en que los de Éire se juntan en los public houses (o pubs).

La cultura irlandesa le debe mucho a las bebidas alcohólicas; por algo la cerveza Guiness es un ícono nacional. Incluso hay quienes dicen que el esoterismo y las supersticiones de este país se deben en buena medida a las noches húmedas al calor del whiskey, trago fundamental en la historia de Irlanda. Dicen que fue el mismísimo San Patricio, su patriarca católico, quien llevó el primer alambique para crear uisce beatha (nombre celta del líquido dorado) en el siglo VII, mucho antes de que los escoceses lo “nacionalizaran”.

Jameson, una tradicional marca de esta bebida en la isla, es el otro icono etílico de Irlanda: su destilería es, digamos, una “Disneylandia” para adeptos de la malta de todo el mundo.

A los irlandeses no les basta con beber whiskey en todas las combinaciones posibles y al menor pretexto, sino que han generado una combinación que les permite beberlo antes de la hora debida.

 

En Irlanda no hay mejor protocolo de sobremesa que un café irlandés, que lleva (como casi todo lo demás en este país) una buena medida de whiskey. Es el modo preponderante de beber café en la isla (y sí: es muy aceptado incluso para menores de edad) y poco a poco se ha convertido en  una moda en todo el mundo.

Aunque en México bebemos “café irlandés” desde hace mucho, no lo hacemos del modo correcto. Deja a un lado ese capuchino con crema irlandesa y aprende a preparar un auténtico café irlandés, para beberlo como hacen en la isla.

INGREDIENTES

-Café de innsidad media

(un americano cargado)

-Whiskey (irlandés, no escocés)

-Azúcar morena

-Media crema

-Agua hirviendo

Modo de preparación

1. Mete una cuchara de metal dentro de una copa o taza de vidrio y vierte un poco del agua caliente. Esto sirve para aclimatar el vaso, ya que la cuchara absorberá el calor del agua (recuerda que el vidrio puede tronarse con cambios abruptos de temperatura). Deja el agua unos minutos y después retírala

2. Vierte el café en el vaso (aún con la cuchara adentro) hasta llenar tres cuartas partes del mismo

3. Agrega tres cucharadas de azúcar morena. Revuelve bien

4. Agrega una onza de whiskey (los irlandeses agregan un poco más, “para la suerte”, dicen). Revuelve

5. Una vez que el café se asiente, hay que hacer una “nube” de crema sobre éste. Se necesita que el vaso sea transparente: así se podrá comprobar que la media crema está quedando sobre el café y que no se está mezclando.  Sólo así se obtiene el verdadero sabor de esta bebida

6. Para hacer la nube de crema: pon la parte convexa de la cuchara de tal forma que apenas toque el borde del café. Apoya el mango de la cuchara contra el borde del vaso para facilitarlo todo. Sobre la parte cóncava de la cuchara vierte lentamente y de forma constante la media crema. Si lo haces con suficiente paciencia (ten cuidado de que no te tiemble la mano y de que la cuchara nunca se sumerja en el café), verás una línea blanca apareciendo sobre el líquido negro. Así es como debe quedar

DATO CURIOSO.

SCOTCH NO ES IRISH. La primera diferencia es el nombre: el escocés es “whisky”, sin “e” intermedia, y el irlandés es “whiskey”. La segunda: el escocés recibe solo dos destilaciones, el irlandés tres: esto se traduce en un espíritu más fino y suave que no quema la garganta. La tercera: el escocés se hace solo con un tipo de malta y solo en un tipo de barrica. El irlandés se hace con malta cebada y sin cebar, y pasa por distintos barriles durante el añejamiento, de tal forma que sus tonos son mucho más variados