Hay una cosa que todavía podemos reprocharle a la tecnología: la falta de tacto. A pesar de los nuevos teléfonos inteligentes y las tabletas, y de toda la tecnología de punta, lo cierto es que nos falta cada vez más instrumentos tangibles que nos recuerden que estamos vivos. Aún en estos días existen quienes prefieran su máquina mecánica de escribir porque se les hace un poco inservible eso de dar golpecitos a una pantalla táctil que registra hasta nuestra respiración. Para otros tantos de nosotros es necesario aún escuchar el clacata-clac de nuestra vieja máquina de escribir, además de que nunca perderemos la información como suele ocurrir en estos tiempos. Para todos los nostálgicos se creó expresamente esta maravilla llamada USB Typewriter.
Esta máquina mecánica-digital fue inventada por el diseñador Jack Zylkin, quien durante años se dedicó a vender máquinas de escribir del siglo XX. Luego de conocer a fondo los mecanismos de esos monstruos literarios se dedicó a adaptar un programa que conectara cualquier tableta a los armatostes metálicos. Así que ahora sólo necesitan una entrada USB que vaya de la tableta al viejo modelo Underwood. Aunque los modelos armados por Zylkin cuestan más de 10,000 pesos, hay una alternativa más económica. El diseñador sacó a la venta el kit de armado de sus modelos por sólo mil pesos. Con este manual podrán convertir cualquier máquina de escribir oxidada en el teclado de su tableta preferida.