Tanto a los niños como a los adultos les encanta coleccionar objetos. La idea de contar con todos y cada uno de los elementos integrantes de una serie de figuras puede llegar a ser adictiva.
Con cerca de 40 años en el mercado, los Playmobil son ya todo un ícono de las figuras de colección ¿Quién no intentó armar el circo o la escuelita con todos sus integrantes? Algunos dedicaron años enteros invirtiendo todo el dinero de sus “domingos” para tener la mayor cantidad de muñecos y accesorios posibles. Incluso hay quienes todas las navidades pedían lo mismo a Santa, papás y tíos: un Playmobil. Hoy este juguete compite contra muñecos que caminan, hablan y poco les falta para estar vivos, sin embargo ya se han convertido en todo un clásico que no pasará de moda.
Los adultos ya no juegan a la escuelita, pero si a la oficinita, con la diferencia de que la dulce maestra y las clases de matemáticas y arte han sido sustituidas por un jefe enojón, sumas de trabajo infinitas y aburridas capacitaciones.
Los creadores de The Cubes han lanzado, una línea de juguetes para adultos que cuentan con todos los elementos y clichés de una oficina típica. A diferencia de los sonrientes y coloridos Playmobil, estas simpáticas (y satíricas) figuras cuentan con una expresión seria, ojos cansados, vestimenta formal y en algunos casos vienen pelones y hasta con pancita. Cada figura viene con su cubículo tipo “caballeriza”, computadora, taza de café y todo lo que un verdadero “Godinez” necesita para sobrevivir.
Niños y niñas, señores y señoras: ¿Ya saben que le van a pedir a Santa?
De venta aquí: http://www.cubefigures.com