Y el momento de la verdad llegó para Ridley Scott y su Prometheus, esa precuela de Alien que tardó más de 30 años cocinándose. No criticaremos la cinta porque hay sentimientos encontrados: algunos dicen que ésta es un fraude y otros defienden a muerte esta película futurista que por momentos sí nos asombra. La verdad es que está difícil darle gusto a todos y el trabajo de este director inglés siempre es de buena factura aunque no nos gusten del todo sus temas.
Una película nos encanta por todo eso que la hace ser distinta a lo que ya conocemos. Pero siempre nos queda la duda de saber cómo se hicieron los efectos especiales y cómo es que se tomaron tales decisiones a la hora de filmar cada secuencia y escena de acción. Por desgracia, las grandes productoras guardan con celo esos secretos y siempre nos regalan apenas un detrás de cámaras que no nos llena del todo y más bien nos genera más curiosidad y ganas de aprender, pero sabemos que es imposible saberlo todo porque también debe existir cierto misterio alrededor del séptimo arte que tanto nos gusta.
Como Ridley Scott sabe que debe mantener contentos a los cinéfilos, recién se publicó un libro, bajo las órdenes de este director, donde se presentan todos los bocetos que ayudaron a dar vida a esta cinta de ciencia ficción tan controvertida. Prometheus pasará a la historia como ese filme que, con el tiempo, el público aprenderá a querer. Por lo pronto tendremos en nuestras manos un buen libro para seguir escarbando y conociendo el mundo alienígena que se inventó Scott a finales de los años 70.