Jonathan Goldberg es todo un visionario del ejercicio. Cuando creó la bicicleta de spinning en 1987, buscaba hacer de ésta mucho más que un simple y monótono aparato estático para hacer ejercicio. Su reto fue crear una máquina capaz de alcanzar el mismo nivel de balance y armonía que una persona tiene cuando practica ciclismo en campo abierto, y vaya que lo logró.
En 2002 Goldberg visitó un evento de atletas con discapacidades y vio cómo un participante se ejercitaba con una bicicleta que había adaptado para mover los pedales con los brazos. Al comprobar la exigencia física que demandaba “pedalear” con los brazos, sumado a un problema del corazón que lo obligó a dejar el ciclismo, nació la idea de fabricar el Krankcycle.
Esta máquina es ideal tanto para paralíticos como para todo tipo de personas, pues es quizá el único aparato de cardio que no necesita de las piernas para poder utilizarse. Éste se adapta a todo tipo de cuerpos y está diseñado para ejercitar prácticamente todos los músculos de los brazos además del abdomen, el pecho, la espalda y hasta los gluteos. Cada uno de los ejes cuenta con movimiento independiente para permitir una mayor variedad de rutinas.
Pese a que en México aún no se ha popularizado la venta de este aparato ni la disciplina del Kranking, en Estados Unidos ya es todo un fenómeno, pues es ideal para controlar los dolores de espalda, mantenerse en forma (en media hora se queman 1,500 calorías) y se puede utilizar para el entrenamiento de deportistas de alto rendimiento en otras disciplinas que requieren del uso de los brazos como en la natación, el tenis o los deportes de contacto, pues fortalecer los brazos con cardio es muy distinto a hacer pesas o estiramientos. Este aparato te hará potenciar la velocidad, la elasticidad y la resistencia.