Clásico de clásicos: compramos un morral con un finísimo trabajo bordado artesanalmente, pero la misma semana del “estrenón” notamos, mientras vemos el contenido de nuestro bolso desparramarse por el suelo, que se le ha hecho un enorme agujero al fondo.
Es una lástima que por falta de recursos, los artesanos se vean obligados a realizar verdaderas obras de arte en materiales perecederos y de baja calidad, además de tener que mal baratar su trabajo a precios infames, cuando la artesanía mexicana, lejos de ser un simple producto, es un fidedigno reflejo de nuestra sociedad: a través de ésta podemos apreciar la diversidad cultural, tradiciones e ilimitada riqueza creativa de los pueblos del país.
Conscientes de los aspectos positivos y negativos de la artesanía, tres jóvenes diseñadoras idearon Maka México, un proyecto que busca promover la artesanía nacional y comercio justo a través de la realización de bolsos y accesorios producidos bajo los más estrictos estándares de calidad.
Tradición y vanguardia no tienen por qué ser conceptos peleados; estas chicas buscan incorporar técnicas artesanales milenarias a una época en la que el diseño evoluciona constantemente, renovándose cada vez más rápido. El resultado: productos eclécticos que poseen lo mejor de dos mundos.
Las bolsas y accesorios son realizados a mano por artesanas de la comunidad chiapaneca de Nachig. En este poblado una de las actividades principales es el cultivo de flores, lo cual se puede apreciar en el estupendo manejo del color y los motivos florales de los bordados.
El cuero y materiales utilizados al igual que la confección, son de altísima calidad. Estamos hablando de piezas únicas destinadas a durar toda una vida.